Puede que estés en la búsqueda de un centro de belleza donde se realice alguna extensión de pestañas en Valdemoro, lo cual es una opción muy buena si decides embellecer tu mirada. Pero ¿te has preguntado alguna vez cuál es el origen y la historia de esta técnica estética? ¡Quédate con nosotros y te lo contamos!

Pese a que esta técnica se percibe como algo novedoso, lo cierto es que surgió en el siglo XIX. Por aquel entonces se aconsejaba la utilización de pomadas, lavar las pestañas con un líquido elaborado a partir de agua y hojas de nuez, y cortar cada extremo de las pestañas para crear la ilusión óptica de unas pestañas más largas y fomentar su crecimiento. Más tarde, a finales de siglo, se comenzó a recomendar el doloroso procedimiento de coser pelos en las pestaña, procedimiento que finalmente fue eliminado.

Fue a partir del siglo XX cuando se crearon diseños avanzados en los que se espesaban áreas específicas de las pestañas en la zona, método relativo a lo que hoy conocemos como las pestañas postizas, pero que hizo emerger con el tiempo la idea de elaborar extensiones. Esto sucedió en el año 1902, gracias a un peluquero llamado Karl Nessler, el inventor oficial de las pestañas y cejas postizas, cuyo invento se generalizó hasta tomar la forma de pestañas hechas con pelo humano que se iba tejiendo gracias a gasas finas. Afortunadamente, en el siglo XXI disponemos de los mejores avances gracias a los cosmetólogos japoneses. Por ello, a día de hoy puedes asistir a un centro de belleza y realizarte una extensión de pestañas en Valdemoro sin necesidad de preocuparte por las posibles consecuencias negativas, ya que se trata de un método indoloro, higiénico y sin repercusiones para tu salud.

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